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lunes, 10 de octubre de 2016

ME HICIERON CREER

¡Hola, Tocados!

El sábado tuve el honor de leer un poema de mi autoría en la concentración organizada por UMASAM (Unión Madrileña de Asociaciones de Salud Mental) en Madrid por el Día Mundial de la Salud Mental. 
Como el poema gustó y llegó -al parecer- al corazón de los allí presentes, lo comparto con vosotros esperando con toda humildad que os guste.



ME HICIERON CREER

Me hicieron creer.
Me hicieron creer 
que era diferente. 
Me hicieron creer 
que era más lento que los demás. 
Me hicieron creer 
que incluso podía ser peligroso.

No me dijeron que era único. 
Que mi modo de navegar la vida era especial. 
Que ningún barco se parecería jamás lo bastante al mío. 

Me hicieron creer
que tenía motivos para avergonzarme. 
Para esconderme. 
Para bajar la cabeza 
como un humillado polizón 
y dejar así que otros dictaran mi ruta.

No me dijeron que 
yo soy el capitán de mi vida. 
Que mi embarcación, 
aunque quizás desconchada, 
flota y navega. 
Que para llegar a mi destino, 
solo he de mirar al frente 
con la cabeza bien alta 
y los ojos cargados de sueños. 

Me hicieron creer que era débil 
y que podían hundirme con facilidad. 

No me dijeron que dentro de mí 
late la resiliencia de quien batalla 
contra una parte de sí mismo
y de quien ha sobrevivido 
a diez mil tormentas. 
Y que esa fuerza me haría resurgir 
de las profundidades cada vez 
con más determinación, 
dignidad y grandeza.

Me hicieron creer 
que no encontraría jamás para mí 
una diminuta isla 
en este basto océano de la vida. 
Y que mis talentos nunca serían valorados.

No me dijeron que todos 
tenemos al menos un don.
Al menos uno, 
que espera ser cultivado, 
nutrido y usado. 
Que ese don es único y especial 
y tiene su lugar en el mundo. 
No me dijeron que yo no necesitaba encontrar una isla 
con puertos en los que atracar. 
Porque todo el mar es mi hogar. 
Y todos los marineros, 
que luchan cada día en el océano embravecido de sus mentes, 
son mi familia. 

Me hicieron creer que no merecía 
el amor de los demás. 
Que jamás encontraría un alma compañera 
porque jamás nadie 
me querría si llegaba a conocer mis tormentas.

No me dijeron que hay personas 
que tienen la capacidad de mirar más allá 
de los efectos secundarios
del más intenso oleaje. 
Marineros que no se dejan asustar 
por una simple marejada. 
No me dijeron que es en esto 
en lo que consiste el verdadero amor. 
En aceptar al otro en sus naufragios. 

Y al final me di cuenta de que yo no necesitaba que nadie me dijera nada. 
Y me hice sordo a las palabras feas, 
a los malos consejos y a los prejuicios 
de una tripulación aún adolescente. 
Eduqué mi oído 
para solo escuchar 
el gps de mis sueños
y seguí navegando. 

Y en los mares de la vida, 
un día encontré un mensaje enterrado 
bajo los cantos de sirena 
de mi mente: 
Eres suficiente. 
Eres valioso.
Eres perfecto.

Y ya no me importó lo que me hubieran hecho creer. 
Porque a partir de entonces, 
solo existe este momento. 
Solo existe este lugar. 
Solo hay aquí y solo hay ahora. 
Y en el aquí y ahora de mi vida,
tengo que luchar 
muchas batallas cada día 
y ganar muchas guerras 
a la más insondable oscuridad. 
Pero sé -en mi corazón sé- que
soy suficiente. 
Soy valioso.
Y soy perfecto.

Y sé que también lo eres tú. 

Damián Alcolea


Recordamos a los que ya no están y que han luchado tanto 
antes que nosotros para que lleguemos donde estamos hoy. 
Sigamos luchando para mantener vivo su legado
y conseguir por fin la dignidad que merecemos.
Porque la merecemos. 

Feliz Día Mundial de la Salud Mental :-)



lunes, 7 de abril de 2014

10 LECCIONES DE VIDA QUE EL TOC ME HA ENSEÑADO

"La vida es lo que haces de ella."
Aforismo hindú

"Vive como si fueras a  morir mañana. 
Aprende como si fueras a vivir siempre."
Gandhi

    Las intensas batallas que me ha hecho librar el trastorno obsesivo compulsivo conmigo mismo durante tantos años muy a menudo me llevaron a la inacción externa (que no interior precisamente). A encerrarme en mi habitación atascado en interminables rituales como Leonardo Dicaprio en aquella mítica escena de El Aviador. O a querer pasar días enteros bajo las mantas sin salir al mundo. En definitiva, a sentir pánico por la vida misma y a acabar completamente paralizado por mis obsesiones. 
   Pero los "tocados" no somos los únicos que conocemos ese miedo a la vida. En este mundo de aparente hiperconexión con el resto de las personas, de profusa actividad social, cada vez más y más personas se alejan de los demás tras pantallas de última generación limitando su existencia a la seguridad que supone la mera acción de lo cibernético. 
    Desde que publiqué mi libro TOCADOS, hace ahora un mes y medio, he estado reflexionando sobre las lecciones de vida que he aprendido a través del TOC durante todos estos años y que sin duda me serán útiles, si las sé aprovechar, para el resto de mi existencia. 
    Pero desde la más sincera humildad, con seguridad afirmo que estas lecciones de vida pueden ser provechosas y prácticas para todos los que les quieran sacar partido.
      A continuación, 10 lecciones de vida que el TOC me ha enseñado:

Lección Número 1: ÁMATE A TI MISMO. 
El TOC me llevó a creer que no era adecuado, que era como un juguete al que le faltaba una pieza. Alguien imperfecto que no merecería la felicidad, la dicha ni la valoración o el aprecio de los demás. Este sentimiento es tristemente habitual en todos los seres humanos en algún momento de la existencia. Cuando aflora, es primordial reconectar con el sentimiento de valía. Recordar que eres valios@, diferente, únic@ y que merece la pena ser verdaderamente un@ mism@. 
"Desde el principio del tiempo jamás ha habido sobre este planeta nadie igual a ti ni jamás lo habrá. Tú eres una persona única, especial, poseedora de tus propias dotes y capacidades. Nadie puede hacer las cosas de la misma manera que las haces tú, por lo tanto no hay competitividad ni comparaciones. Eres un ser magnífico, digno de tu amor y de tu aceptación..." 
Recuerdo que cuando leí estas palabras de Louis Hay por primera vez lloré como un niño... 

Lección Número 2: NO JUZGUES A LOS DEMÁS. 
Normalmente juzgamos demasiado pronto (y nos equivocamos bastante). Cada uno está librando su propia batalla interior, de la que -en la mayoría de los casos- no tenemos ni idea. 
Trata de ver más allá de las apariencias. No solo por el bien del otro, sino por tu propio bien. 
"Nunca podemos juzgar la vida de los demás, porque cada uno sabe de su propio dolor y de su propia renuncia. Una cosa es suponer que uno está en el camino cierto; otra es suponer que ese camino es el único."
Paulo Coelho

Lección Número 3: ACTUALÍZATE (LIBÉRATE DEL PASADO).
Yo comparo nuestra mente con un software que hay que actualizar constantemente (a veces a diario) para que funcione correctamente. ¿Qué significa "actualizar" nuestra mente? Significa soltar las cargas del pasado (culpas, arrepentimientos, los "podría haberlo hecho mejor"...) para ser verdaderamente LIBRES. Así "el software" puede funcionar sin atascarse, fluyendo totalmente actualizado en el tiempo presente conectado con "lo que eres hoy" (que sería el ultimísimo sistema operativo disponible) y no condicionado por lo que eras hasta el día de ayer.
"Nadie más que uno mismo puede liberar su mente de la esclavitud."
Bob Marley 

Lección Número 4: OCÚPATE (DÉJATE DE PRE-OCUPARTE POR EL FUTURO). 
Cuando tienes TOC, la amenaza constante de que algo horrible ocurrirá si no repites esto o aquello está siempre latente. 
Pero ese miedo no es patrimonio único de los "tocados". Estamos diseñados genéticamente para actuar en pro de nuestra propia supervivencia. El problema es que la mayoría de las veces las amenazas bajo las que actuamos están solo en nuestra mente. 
Esfuérzate por diferenciar entre las amenazas reales y las "imaginarias". Muy a menudo actuamos influenciados por  una amenaza que verdaderamente no existe. Y lo peor de todo, es que condicionamos nuestra existencia en base a un miedo que nosotros mismos hemos creado. 
Eliges quien eres cada día. Elige sabiamente. Elige anclarte en el aquí y el ahora. 
Vive anclado en el único momento sobre el que tienes verdadero poder: el presente.
"El ayer es historia. El mañana es un misterio. Sin embargo, el hoy es un regalo... Por eso se le llama presente."
Oogway (Kung Fu Panda) 

Lección Número 5: LA VIDA ES INCIERTA (ACÉPTALO).  
La vida es una aventura. Y como toda aventura es incierta. Cualquier cosa puede pasar. Es imposible tenerlo todo bajo control. Renuncia a controlarlo todo a tu alrededor. A tomar control sobre la seguridad de todas las personas que te rodean, sobre el entorno, sobre el mundo... Es una locura. 
En lugar de ello, acepta la invitación de la vida a tomar parte de esta gran aventura. Eso no quiere decir que vayas a vivir sin responsabilidades o cruzar la calle sin mirar a los lados. Acepta tus responsabilidades y hónralas (eso sí) pero libérate del resto de cosas que no son responsabilidad tuya y confía en lo mejor que pudiera suceder. 
"Creí que era una aventura y en realidad era la vida." 
Joseph Conrad

Lección Número 6: SI VIVES, ERRAS (ACÉPTALO). 
Como obsesivo compulsivo han sido infinitas las veces que -al cometer un "error"- me he atascado en la compulsión de repetir incesantemente la acción "correcta" hasta el agotamiento. El trastorno me empujaba a buscar la perfección en cada acción cotidiana. La toalla tenía que estar "perfecta", tenía que cogerla de la manera "perfecta", secarme de la forma "perfecta"... Y si no hacía cada una de esas cosas de la manera "perfecta", debía comenzar de nuevo. Toda una pesadilla en vida. 
Nuestra sociedad nos empuja a buscar la absurda perfección. Y digo absurda porque esa perfección casi nunca tiene en absoluto nada que ver con la excelencia profesional ni personal. Recordemos que muy a menudo los grandes hallazgos de la humanidad han ocurrido a partir de imperfecciones o aparentes errores y que casi siempre que aprendemos de verdad una lección a nivel personal es a base de equivocarnos. No evites el error. En lugar de ello, equivócate de nuevo. Equivócate mejor. 
"La vida es muy interesante, si cometes equivocaciones." 
Georges Carpentier

Lección Número 7: EL MUNDO ES IMPERFECTO (ACÉPTALO TAMBIÉN).
El mundo es caótico, asimétrico y desordenado. Y aún así es perfecto. Acéptalo. No te erijas a ti mismo como frenteador de la sección de cosméticos del supermercado de tu barrio ni te obsesiones por tener la casa extremadamente ordenada. Abraza también tu propia imperfección y encuentra la mágica belleza que se esconde tras ella. ¿Quiere decir esto que no busquemos mejorar? En absoluto. Quiere decir que un poco es imperfección es necesaria en toda existencia saludable. 
"Permite un poco de imperfección para existir. Es como tener un cubo de basura en casa. Está bien tener un cubo para la basura en una esquina de tu hogar. Si no quieres tener un cubo de basura, toda tu casa será un cubo de basura..."
Sri Sri Ravi Shankar 

Lección Número 8: ENFRÉNTATE A TUS MIEDOS. 
Cuando eres obsesivo compulsivo, los miedos literalmente gobiernan tu vida. Para romper el círculo vicioso del miedo has de enfrentarte a él. 
En esta sociedad nos educan a menudo para vivir con miedo. Vivir con miedo y así comprar lo que nos desean vender. Vivir con miedo y así no decir lo que pensamos para que no nos echen del trabajo.   Vivir con miedo es terrible. 
Elige cada día vivir sin miedo. 
La vida esa esa aventura de la que hablaba antes. Sal de tu "zona de confort" y penetra en tu "zona de aprendizaje". Y ve aún más allá. Esa zona para muchos llamada "área de pánico" es realmente la "zona mágica" donde cualquier cosa puede ocurrir. 
Mira en este vídeo lo que le ocurre a esta pequeña cuando se atreve a enfrentarse a sus miedos,  penetrar en su área de aprendizaje e ir aún más allá. Es mágico. 

"La vida es maravillosa si no se le tiene miedo."
Charles Chaplin 

Lección Número 9: SÉ OPTIMISTA.
Si te descubres hipotetizando sobre dos posibles líneas futuras, elije conscientemente pensar en la más positiva. Si crees que no eres optimista de forma natural, sé consciente de que puedes elegir tus propios pensamientos y que puedes cambiar esa tendencia tú mismo. Muy a menudo he escuchado "es que soy pesimista por naturaleza". No creo que exista tal cosa. Creo que elegimos ser quienes somos cada momento. Elige con sabiduría pensamientos positivos sobre negativos. Iluminarán tu camino hacia el éxito.  
"El optimismo es la fe que conduce al éxito. Nada puede hacerse sin esperanzas y confianza."
Hellen Keller 

Lección Número 10: CREE (EN TI Y EN TU PODER INTERIOR). 
Eres mucho más fuerte de lo que imaginas. Como dice el famoso aforismo "Nunca sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es tu única opción". 
Has de tener fe. Si no crees en Dios, cree en la energía suprema, en la fuente, en la vida, en los ángeles, en las estrellas, en el espíritu guía, en las hadas o en lo que sientas como verdadero en tu corazón. Pero cree. La fe es necesaria. Necesitamos creer para vivir. 
"Creer es vivir y vivir es creer."
Roque Barcia

Espero de corazón que estas lecciones de vida inspiren vuestra existencia igual que a mí me ayuda cada día tenerlas presentas. 
¿Y vosotr@s tenéis alguna lección de vida que queráis compartir? 






miércoles, 29 de enero de 2014

¿QUIÉN ES ADRIÁN DÍAZ?

"Sea esta la regla de nuestra vida: 
decir lo que sentimos, sentir lo que decimos. 
En suma, que la palabra vaya de acuerdo con las acciones."
Séneca

"El coraje de la confesión eleva el valor de los hechos."
Viktor Frankl

     Ha llegado el momento de la verdad.

    En 2007 inauguré este blog Diario de un Toc con el deseo de contar mi historia -la historia de un actor con trastorno obsesivo-compulsivo- y ayudar así a romper el tabú alrededor de esta enfermedad. Mi mayor esperanza era conectar con otros "tocados" y, al mismo tiempo, quizá iluminar con mi historia su propio camino. 
     Durante este tiempo, os he hablado de mi evolución y mis recaídas, he compartido reflexiones y pequeños consejos y os he hecho partícipes de mi proceso. En estos años, he escrito solo 26 entradas. Y sin embargo, vosotros habéis estado siempre ahí. Comprendiendo que desapareciera y reapareciera como el Guadiana. 
    He recibido cientos de comentarios de apoyo y agradecimiento, además de emails personales, en los que habéis compartido vuestras propias historias conmigo. A día de hoy, el blog acaricia las 45.000 páginas vistas desde España y diversos rincones del mundo como Argentina, EE.UU o Ecuador, entre otros muchos países. 
     Me habéis alentado desde México y Chile a que siguiera compartiendo mis vivencias. Desde Perú y Venezuela me habéis dado ánimos en momentos muy difíciles. Y desde Colombia y Panamá he recibido mensajes de gratitud por cada entrada en mi diario.
    A día de hoy, estoy a punto de publicar mi primera novela, que se llama finalmente Tocados (gracias por vuestros comentarios y opiniones respecto al título). Tocados está basada en un guión que empecé a escribir en 2007 que a su vez estaba inspirado en mis propias vivencias. El protagonista de aquella historia (y de la novela en cuestión) se llama Adrián Díaz. Y decidí llamar así también a mi alter-ego cibernético. Ahora ya no recuerdo qué fue primero: si creé mi pseudónimo en el blog a raíz del personaje de la historia o si fue al revés porque lo cierto es que lo uno y lo otro -la realidad del blog y la "ficción" de la historia- se han entretejido de una manera tal que cuesta distinguirlas. 
   Lo cierto es que mi verdadero nombre no es Adrián Díaz. Hace ya tiempo os dije que llegaría el momento de revelar mi verdadera identidad. Pues bien: ese momento ha llegado. No temáis, no soy famoso, jeje... Si fuera popular en todo el país, esta confesión tendría mucho más valor además de más repercusión mediática. En mi entrada "La enfermedad de la que nadie habla" escribía acerca del estigma social construido alrededor de la enfermedad mental en nuestro país (particularmente del t.o.c.) y reflexionaba sobre la importancia de hablar de ello, de -como en el caso del "outing"- la evidente significación que adquiría el hecho de que personalidades célebres de la cultura popular, admirados y respetados por la gran mayoría, dijeran: "Hey, yo tengo trastorno obsesivo-compulsivo." 
   Como digo no soy famoso. Pero sirva esta revelación como una pequeña gota en el mar de la aceptación social. Sirva esta revelación para que los "tocados" podamos comprender que no hay nada de lo que avergonzarse. Sirva esta revelación para que el resto del mundo pueda comprender que en realidad todos estamos un poco "tocados". Así sea. 
     Este soy yo.



   Gracias por leerme.


viernes, 20 de septiembre de 2013

LA NOVELA


   Necesito vuestro consejo.
Hace años, escribí un guión para largometraje inspirado en mi historia (un actor con trastorno obsesivo-compulsivo) al que llamé TOCADOS. A pesar de que a la gente que lo leía le gustó mucho la historia, no conseguí venderlo a ninguna productora, así que decidí convertirlo en mi primera novela, que, después de mucho trabajo, he terminado de corregir hoy. Yupiiiii!!!
  La cosa es que voy a ponerla a la venta en Amazon y me gustaría que me dierais vuestra opinión sobre el título, ya que no estoy cien por cien seguro sobre si TOCADOS sería un buena opción -comercialmente hablando- para nombrar mi novela. 
Mis opciones son:
1. Tocados.
2. Diario de un Tocado.
3. El Club de los Tocados.
4. TocadoNOhundido.
5. La Llave de los Tocados. 
6. La extraordinaria vida de un Tocado. 
  Me gustaría contar con vuestra respuesta para decidirme. Quiero poner la novela a la venta en Amazon tan pronto como pueda y a un precio muy muy asequible. Y deseo que vosotros seáis de los primeros en enteraros de todo. 
   Por favor, escribid vuestra opinión (o sugerencias) en los comentarios. Mil Gracias y mucho Ánimo a todos!! 

lunes, 5 de agosto de 2013

DAR MÁS

       "Creo que he aprendido que la mejor manera de levantarse uno mismo es ayudar a otra persona."
Booker Washington

"Ama a tu prójimo como a ti mismo."
Mateo, 22:39
   
   Uno de los pasos que siempre me marqué en mi liberación del toc es ayudar de algún modo a los demás.  
   Contando mi historia a través de mi DIARIO DE UN TOC, compartiendo mis vivencias y mis avances con otros tocados, quiero creer que puedo ayudar a otros en su propio proceso de algún modo o quizá inspirarles en su lucha diaria a seguir adelante. Aunque fuera sólo a uno, ya me daría por satisfecho. 
   Contar mi historia es muy importante para mi. Por eso, escribí un guión de largometraje inspirado en mi propia historia (un actor con trastorno obsesivo-compulsivo) y estoy trabajando desde hace tiempo en la novela basada en ese guión, que verá la luz dentro de poco. Sueño con que cuando esa novela se haga realidad la lea mucha mucha gente para -así- facilitar el proceso de venta del guión y la transformación de éste en una película, ya que eso haría llegar la historia a mucha más gente. 
   Todo es un sueño por ahora. Quizá un sueño infantil. Pero pienso humildemente que mi historia podría de alguna manera ayudar a muchos. Quizá facilitar que muchos tocados se den cuenta de que son absolutamente capaces de vencer este trastorno. Quizá motivarles a poner toda la carne en el asador con la determinación y la valentía suficientes para conseguirlo. Quién sabe...
   El caso es que una de las cosas que siempre quise hacer en este proceso es hacer algún tipo de voluntariado. A veces estás buscando las cosas durante mucho tiempo y cuando dejas de buscar aparecen solas. A través de una nueva amiga, que es voluntaria en una fundación, me enteré de que buscaban voluntarios para jugar con niños hospitalizados. Es precisamente algo que siempre quise hacer. Llevar alegría a los niños que están pasando por una situación difícil. Así que allí que me fui. 
   Ya llevo tres viernes yendo a estar con ellos. Sólo dos horas y media, ya ves, casi nada y, sin embargo, siento que aporto algo bueno. Jugar con ellos, ayudarles a olvidar un poco durante un rato los pinchazos, las pastillas y las máquinas, es extremadamente gratificante. Pero me doy cuenta de que, al mismo tiempo, yo olvido mis propias preocupaciones y las obsesiones quedan relegadas a un sitio cada vez más chiquitito de mi cerebro.  Me doy cuenta (una vez más) de que cuando ayudas a los demás, te estás ayudando a ti mismo. 

   
   Como se dice al final de este maravilloso vídeo, "if you give a little love, you can get a little love of your own". 
   Creo firmemente que cuando esté en mi lecho de muerte, espero que dentro de mucho mucho tiempo, mi alma sonreirá si tiene la certeza de haber ayudado a alguien. Pues, ¿hay un mayor sentido que le podamos dar a nuestra existencia que el de ayudar a los demás? 


miércoles, 29 de mayo de 2013

POR FIN LA PAZ (CONSEJOS PARA LA PAZ INTERIOR)


"Nada te puede traer Paz más que tú mismo."
Ralph Waldo Emerson

   El sábado por la noche volvía a casa después de ver una obra de teatro. Caminaba bajo la luz de la luna mientras buscaba una canción que escuchar en el móvil. Me encanta caminar mientras escucho música a través de mis auriculares. Saqué éstos del bolsillo de mis vaqueros y le di al play. Caminé y caminé mientras escuchaba el bellísimo tema principal de la maravillosa película "Expiación". Mientras la música penetraba en mí, yo observaba a cada persona con la que me cruzaba. La vida me rodeaba. Y yo estaba absolutamente anclado en ella. De pronto, una sensación de conmovedora satisfacción me inundó. Y me di cuenta de lo que pasaba. 
   Por fin, no había obsesiones, no tenía la necesidad de pensar en nada ni de repetir compulsivamente ningún ritual mental. Sólo estaba viviendo. Conectado con el presente. ¡Dios mío, qué paz tan maravillosa! Es un sentimiento tan desconocido para mi. Podría definirlo como un estado de conexión contigo mismo y con lo que te rodea absolutamente ausente de juicios y de miedos. 
   Tan pronto como terminaba la canción le volvía a dar al play. Observaba los tejados de las casas, la gente tomando cervezas en las terrazas, las parejas de enamorados, los "relaciones públicas" de los locales del barrio tratando de convencer a la peña de que entraran en el bar de turno... Todo me pareció tan maravilloso. Era como si durante esos minutos, por primera vez en muchos años, mi toc se hubiera tomado unas completas vacaciones. Y lo que hasta ahora había sido una sensación efímera de apenas unos segundos en alguna ocasión, se convirtió aquella noche en todo un paseo de quince minutos sin ningún tipo de obsesión ni de preocupación. 
   Éste es, sin duda, un signo inequívoco de que voy por buen camino en mi lucha por vencer el toc y en mi búsqueda de la Paz Interior.
   Me gustaría compartir con vosotros los pequeños consejos que trato de seguir para alcanzar la Paz. Son acciones muy sencillas, pero que -repetidas y convertidas en hábitos- tienen el poder de cambiar la existencia de una persona al igual que la constancia de un arroyo que fluye sobre su propio caudal tiene el poder -con el paso del tiempo- de pulir las rocas. Son recomendables para todo el mundo, aunque -qué duda cabe- de que para nosotros -los Tocados- tienen un valor añadido. 
   Obviamente, estas recomendaciones no implican dejar la terapia que estés llevando a cabo con tu psicólogo ni abandonar el tratamiento farmacológico (si ése es tu caso). Aunque por sí solas tienen un inmenso poder, son medidas complementarias a lo que ya estés haciendo con tu terapeuta. 
1* Conéctate con las maravillas de la naturaleza, aunque sea en un parque cercano en tu ciudad. Observa la inconmensurable belleza de un simple árbol.
2* Conéctate con la humanidad de la gente a tu alrededor. Trata de observarles sin juicios. Están tan perdidos como tú. Y también son capaces, como tú, de las más grandes hazañas. 
3* Intenta meditar de vez en cuando. En un rincón tranquilo que consideres especial (o apropiado) de tu propio hogar. Puedes encender una vela y poner a quemar algo de incienso. Cierra los ojos y respira conectando contigo mismo, tratando de dejar que los pensamientos pasen como si fueran nubes tras las que se esconde el firmamento más bello y tranquilo que has presenciado jamás. 
4* Trata de parar en tu día a día regularmente para dedicar unos instantes a respirar profundamente. Si puedes además, cierra los ojos. Si no, respira mientras observas las maravillas del Universo a tu alrededor. Aunque el sitio donde vivas no sea el paraíso, hay pequeños milagros por descubrir muy cerca de ti. Una flor abriéndose, un pájaro polinizándola, un cielo azul o una brillante estrella.
5* Tómate "vacaciones conscientes" de tus preocupaciones. De vez en cuando, negocia contigo mismo espacios libres de obsesiones, preocupaciones y miedos, como los espacios libres de humos en los aeropuertos hace unos años. Eso no quiere decir que no seas consciente de que están ahí, pero es como si les dijeras: "Durante este rato -que puede ser para empezar un sólo minuto para después ir subiendo paulatinamente- os voy a dejar fuera de mi mente porque este minuto es para mí. Y sólo para mí. Si no me molestáis durante este minuto, cuando acabe volveré a vosotras." Lo cierto es que cuando tomas estas "minivacaciones" y vuelves a tus obsesiones, no suelen ser tan fuertes como cuando las dejaste y -con el tiempo y la práctica constante- tienden a debilitarse y a aparecer cada vez más espaciadamente. 
6* Escribe sobre tu proceso, sobre tus preocupaciones y obsesiones. A menudo, escribir sobre ello, nos ayuda a ver lo irracionales que son nuestras obsesiones en la mayoría de los casos y nos hace ser más fuertes la próxima vez que llamen a la puerta para no salir a abrir. Puede ser un diario personal, un blog, un cuaderno de notas, hojas de papel sueltas o servilletas. Puedes escribir y después tirarlo. Pero te recomiendo guardar lo que escribas, pues podría serte de gran ayuda en el futuro. Cuando he tenido épocas malas recientemente, me ha ayudado releer entradas antiguas de mi blog y he podido, así, apreciar y celebrar mi evolución aún cuando no estaba en mis mejores días. 
   Eso es todo por hoy. Espero que os sirva y hayáis disfrutado los vídeos que hay enlazados. 
Por favor, escribid en comentarios si hay alguna medida que sigáis vosotros en vuestra búsqueda de la Paz Interior, sobre todo si no está en esta lista. Puede ayudar a otros. 
   Gracias y Paz para todos.


miércoles, 22 de mayo de 2013

UNA BUENA PERSONA

"No conozco la clave del éxito pero sé que la clave 
del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo."
Woody Allen
   Estas últimas semanas, hemos estado trabajando en las sesiones con mi psicóloga en mi concepto sobre lo que significa ser una buena persona y las creencias (erróneas) que tengo al respecto. 
Hemos descubierto que mi noción de lo que supone ser una buena persona es imposible de alcanzar (al menos sin causarme daño a mi mismo) y que poseo (como poco) un par de creencias erróneas -sostenidas a su vez por ese concepto- en las que mi trastorno obsesivo-compulsivo se justifica para actuar en la mayoría de las ocasiones.
Así que conocer esta información, cuestionarla y reformularla es primordial en mi caso. 
   Una de esas "creencias erróneas" es que, para considerarme buena persona y que la culpa (y la ansiedad que la sigue) no me devore por dentro, "tengo que hacer feliz siempre a mis seres queridos" (entiéndase por "seres queridos" principalmente a mi familia). 
La segunda creencia es que "tengo que evitarles siempre cualquier dolor o malestar".
Como dijo mi psicóloga, no hay nada patológico en estas creencias en sí mismas. Es normal que queramos hacer felices a nuestros seres queridos y evitarles malestar, disgusto o dolor. 
El problema viene con el enfoque, en este caso reflejado por la palabra siempre. No es posible hacer siempre felices a los demás. No es posible evitarles el dolor por el que -por suerte o por desgracia- todos nos topamos en algún momento de nuestra existencia. O, al menos, no es posible evitárselo siempre
   Me he dado cuenta de que esto es una fuente de gran frustración para mi. Y uno de los pilares más fuertes de mi toc. Mi concepto de lo que supone ser una buena persona. Pues a veces, para agradar a los demás y así, alcanzar mis estándares de "buena persona", siento que me tengo que traicionar a mí mismo. En mi día a día, no haciendo cosas que realmente deseo, no diciendo lo que realmente siento o haciendo algo que realmente no me apetece hacer. Y en la intimidad de mi toc, cediendo una y otra vez a mis compulsiones para no sentir la insoportable ansiedad y culpa resultantes de esas creencias.
   Esto me ha llevado a investigar sobre qué supone ser una buena persona en realidad. Si pienso en buenas personas "míticas" como la Madre Teresa o Gandhi, me doy cuenta ahora de que para ser quien fueron y hacer lo que creían que debían hacer, desagradaron y confrontaron a mucha gente. Se escucharon a sí mismos y fueron lo suficientemente valientes como para obrar en consecuencia.
      Cuando pienso en gente que considero buenas personas en mi vida, me doy cuenta ahora de que no son perfectos, no agradan constantemente a los demás ni dicen siempre la palabra correcta. 
En definitiva, son humanos. Y no por ello dejan de ser "buenas personas". 
   En mi investigación sobre lo que supone ser una "buena persona" me topé con una definición en la web (cuya autoría desconozco) que me pareció acertadísima y que quiero compartir con todos vosotros: "Si uno tiene el coraje de ser quien es, con sus virtudes y defectos; si uno se decide a ser honesto con sus deseos más profundos, vivirlos y defenderlos, entendiendo que uno es uno más en un mundo lleno de gente; si uno tiene la humildad de decir "no sé" cuando no sabe, entendiendo que nadie nace sabiendo todo y que hay todo por aprender, eso es ser bueno (al menos con uno mismo)."
Y yo estoy seguro, de que eso es ser bueno también con los demás. Al menos, eso creo.

pd: como regalito a mis seguidores, comparto este vídeo inspirador que tiene que ver con mi entrada de hoy. Se llama "The Kindness Boomerang" y espero que -como mínimo- os saque una sonrisa.

sábado, 20 de abril de 2013

ENFRENTÁNDOME AL MIEDO

"No podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que teníamos cuando los creamos."
Albert Einstein

   En estas sesiones, me estoy dedicando con la asistente de mi psicóloga a trabajar la Desensibilización Sistemática con las situaciones en las que -de forma recurrente- sufro ansiedad, obsesiones y realizo el ritual compulsivo.
   La última que trabajamos fue una muy corriente y habitual en mi vida: guardar la ropa en el armario. 
   Esta simple acción acarreaba para mi hasta ahora mucha ansiedad. Casi siempre, tenía la sensación de que la ropa no se quedaba perfectamente doblada y eso me llevaba a pensamientos obsesivos en los que me imaginaba que ocurría algo horrible si no la volvía a doblar de nuevo y a colocar "correctamente". Y otra vez. Y otra. 
   En definitiva, una pesadilla que seguro muchos vosotros conocéis...
Con la Desensibilización, podemos condicionarnos positivamente hacia un estímulo que "a priori" nos provoca un gran malestar.
   El método que seguimos para hacer la Desensibilización es el siguiente:
1. Relato a la terapeuta hasta el más mínimo detalle la situación en cuestión. Por ejemplo, en este caso (guardar ropa en el armario), le describo cómo llevo una camiseta doblada en las manos, abro la puerta del armario, coloco la camiseta sobre la pila de camisetas, etc... Es recomendable imaginar con la mayor vividez posible el entorno en que te encuentras (en este caso, mi cuarto) describiendo el olor o los sonidos que acompañen al lugar. 
La terapeuta me pide que describa la situación justo hasta el momento en que las obsesiones van a comenzar. Una vez  que lo he hecho y ella ha tomado buena nota de todo, normalmente hace un chequeo de sus notas para ver si tiene toda la secuencia correctamente descrita. 
2. Su papel ahora es describírmela a mi, para que la imagine con la mayor nitidez posible con los ojos cerrados. Como soy actor, no tengo problemas para imaginar de forma vívida. Así que imagino la secuencia según ella la va narrando hasta que llegamos al momento en que "estoy atascado mirando la camiseta en mi armario a punto de volver a sacarla". Me quedo ahí unos segundos hasta que ella me pide que abra los ojos. Cuando lo hago, ella me pregunta qué nivel de ansiedad tengo en un baremo del 0 al 10. Yo le respondo -en este caso- que 8. 
3. Entonces, en este caso, usamos la Técnica del Olor para hacer la Desensibilización. Es muy importante que el olor sea neutro. En la consulta, usamos una colonia que huele bien, pero que es muy suave. Inspiro varias veces el aroma por la nariz y suelto el aire por la boca lentamente. Esto ciertamente me relaja bastante.
4. Volvemos a recrear la situación de ansiedad en mi mente, como en el paso 2. La terapeuta me pregunta cuál es mi nivel de ansiedad esta vez. Le digo que ha bajado a 4 (¡la mitad de ansiedad enfrentándome mentalmente a la misma situación!).
5. Repetimos todo el proceso hasta que la ansiedad que siento cuanto estoy recreando la situación en mi mente es entre 0 y 1.

   Hoy tenía colada que colocar en el armario (momento temido de la semana) y era la hora de la verdad. Efectivamente, la he metido mucho más relajado que normalmente y no me he rendido a las obsesiones ni he llegado a hacer ninguna compulsión. Ha sido todo un éxito.
     Y un paso más hacia la LIBERTAD.