miércoles, 22 de mayo de 2013

UNA BUENA PERSONA

"No conozco la clave del éxito pero sé que la clave 
del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo."
Woody Allen
   Estas últimas semanas, hemos estado trabajando en las sesiones con mi psicóloga en mi concepto sobre lo que significa ser una buena persona y las creencias (erróneas) que tengo al respecto. 
Hemos descubierto que mi noción de lo que supone ser una buena persona es imposible de alcanzar (al menos sin causarme daño a mi mismo) y que poseo (como poco) un par de creencias erróneas -sostenidas a su vez por ese concepto- en las que mi trastorno obsesivo-compulsivo se justifica para actuar en la mayoría de las ocasiones.
Así que conocer esta información, cuestionarla y reformularla es primordial en mi caso. 
   Una de esas "creencias erróneas" es que, para considerarme buena persona y que la culpa (y la ansiedad que la sigue) no me devore por dentro, "tengo que hacer feliz siempre a mis seres queridos" (entiéndase por "seres queridos" principalmente a mi familia). 
La segunda creencia es que "tengo que evitarles siempre cualquier dolor o malestar".
Como dijo mi psicóloga, no hay nada patológico en estas creencias en sí mismas. Es normal que queramos hacer felices a nuestros seres queridos y evitarles malestar, disgusto o dolor. 
El problema viene con el enfoque, en este caso reflejado por la palabra siempre. No es posible hacer siempre felices a los demás. No es posible evitarles el dolor por el que -por suerte o por desgracia- todos nos topamos en algún momento de nuestra existencia. O, al menos, no es posible evitárselo siempre
   Me he dado cuenta de que esto es una fuente de gran frustración para mi. Y uno de los pilares más fuertes de mi toc. Mi concepto de lo que supone ser una buena persona. Pues a veces, para agradar a los demás y así, alcanzar mis estándares de "buena persona", siento que me tengo que traicionar a mí mismo. En mi día a día, no haciendo cosas que realmente deseo, no diciendo lo que realmente siento o haciendo algo que realmente no me apetece hacer. Y en la intimidad de mi toc, cediendo una y otra vez a mis compulsiones para no sentir la insoportable ansiedad y culpa resultantes de esas creencias.
   Esto me ha llevado a investigar sobre qué supone ser una buena persona en realidad. Si pienso en buenas personas "míticas" como la Madre Teresa o Gandhi, me doy cuenta ahora de que para ser quien fueron y hacer lo que creían que debían hacer, desagradaron y confrontaron a mucha gente. Se escucharon a sí mismos y fueron lo suficientemente valientes como para obrar en consecuencia.
      Cuando pienso en gente que considero buenas personas en mi vida, me doy cuenta ahora de que no son perfectos, no agradan constantemente a los demás ni dicen siempre la palabra correcta. 
En definitiva, son humanos. Y no por ello dejan de ser "buenas personas". 
   En mi investigación sobre lo que supone ser una "buena persona" me topé con una definición en la web (cuya autoría desconozco) que me pareció acertadísima y que quiero compartir con todos vosotros: "Si uno tiene el coraje de ser quien es, con sus virtudes y defectos; si uno se decide a ser honesto con sus deseos más profundos, vivirlos y defenderlos, entendiendo que uno es uno más en un mundo lleno de gente; si uno tiene la humildad de decir "no sé" cuando no sabe, entendiendo que nadie nace sabiendo todo y que hay todo por aprender, eso es ser bueno (al menos con uno mismo)."
Y yo estoy seguro, de que eso es ser bueno también con los demás. Al menos, eso creo.

pd: como regalito a mis seguidores, comparto este vídeo inspirador que tiene que ver con mi entrada de hoy. Se llama "The Kindness Boomerang" y espero que -como mínimo- os saque una sonrisa.

3 comentarios:

investigabio dijo...

Excelente reflexión, de principio a final, gracias por compartirla. salu2

VERO dijo...

muy bueno el video

Alba Woods dijo...

Está muy bien el vídeo;)). Pienso que todas las emociones, bien sean positivas o negativas se contagian. Los demás son como espejos de nosotros mismos. Si vamos con una sonrisa sincera la gente seguramente te responderá con otra y se sentirá bien contigo. Al contrario, y muchas veces cuando nos vemos inmersos en la ansiedad de nuestro toc, ese malestar se transmite a los demás. Sólo hay que fijarse un poquito y no juzgar a la primera. ¿Qué es una buena persona?¿Qué es lo que está bien o mal?Depende de la educación, cultura...Se suele decir que no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a tí. Uno tiene que ser sincero consigo mismo y con los demás en todo momento, no traicionar sus sentimientos y mostrarlos tal como son. Evitar actuar por obligación o por compromisos sociales. El miedo a que nos juzguen como mala pesona nos hace fingir alguien que no somos y eso al final no beneficia a nadie.Un abrazo.